Árboles con fantasmas




Bioagradable

Carlos Barral Álvarez, Oviedo, 1969.
Soy profesional de la promoción musical y cultural además de poeta y pintor de formación autodidacta.
Enamorado del arte de alta alcurnia y del de baja estofa.
Desde 1994 codirijo la productora musical y cultural El Cohete Internacional.
Soy mánager de Rodrigo Cuevas.
He entrevistado para la publicación Atlántica XXII al poeta irlandés Seamus Heaney, a Bernardo Atxaga, Antonio Gamoneda, Niño de Elche, Albert Plá, entre otros muchos artistas.
Animalario es el título de mi primera exposición de óleos, la cual recorrió diversas salas asturianas durante 2014 y 2015.
Coordiné varias ediciones el ciclo de Música y Poesía Entre Versos y Acordes para el Centro Niemeyer.
Dirijo FIASCO, festival independiente asturiano sobre comunidad cultural, para la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Mieres.
Entre mis últimos proyectos, destacaría la exhibición Performance Lírica, 24 poemas audiovisuales.
Mi más reciente aventura literaria también tiene piel de directo, lleva por nombre Rapsodia Dominical.
Soy Corverano Ejemplar.
En diciembre de 2019 se editó mi primer poemario, Oxidación, en la editorial madrileña Canalla Ediciones.
He recitado extractos de poemas propios, y de Pablo Texón, en el disco FE del compositor e instrumentista Eladio Díaz, una auténtica joya.
Hechos consumados
Libros, recitales, exhibiciones...

Oxidación
"Barral escribe, arremete, truena, camina sobre el oleaje de la montaña nocturna. Algo hay de relámpago e iluminación en todo ello, de poeta que retorna desde el apocalipsis a los cartílagos del génesis y se disputa un lugar entre el tañedor y el pájaro, entre la voz que pulimenta la posibilidad del cuchillo y el eco del caballo, el que sabe que la belleza no tiene ojos sino imaginación, un campesino que cultiva el cuarzo y complace el párpado de las estrellas con la luz sobrante de lo nunca creado".
Juan Carlos Mestre
Lourdes y su perro matón
Se llamaba Lourdes la señorita delgada del perro matón
aunque estaba dotada de una dulzura
semejante a la espuma del mar en los atardeceres púrpuras.
Se llamaba Lourdes la infeliz dama de los puñales rojos,
Lourdes Bríos de la Fuente,
para ser exactos.
Algunos dicen que la prostitución se encargó de evaporizar
sus únicas reservas morales
aunque la mayoría se inclina por pensar que las violaciones que sufrió
de niña en la costa azul francesa
rubricaron su carácter frío
moldearon su indiferencia
y argumentaron su sadismo.
Así lo cuentan los que la conocieron en los veranos de la Isla,
cuando ella no contaba apenas tristezas
y sus ojos se resistían a ser un lugar de sombras,
una collada baldía.
Lourdes y su perro matón fueron inseparables
desde abril de mil novecientos ochenta
hasta el día de todos los santos del ochenta y cinco,
según crónicas fidedignas de la época
cometieron juntos doce asesinatos
de carácter macabro y repelente ejecución.
En el mismo lugar del crimen donde la señorita Lourdes
afilaba los cuchillos,
cometía sexo y devoraba el ansia que la corroía,
allí su perro pitbull,
- una pionera sobresaliente en casi todo fue, la señorita Lourdes -,
allí su perro pitbull, decíamos,
orinaba en la penumbra.
Entusiasmado el perro matón de la señorita Lourdes
con el festín hediondo de sus víctimas,
manejaba la situación con elegancia y ya no mordía
mas que a cadáveres.
La hermosa silueta de la señorita Lourdes
fue descubierta
una fría mañana de noviembre
junto al cadáver de su perro fiel,
cuando afuera, la lluvia,
cubría de dudas la tierra.
https://www.canallaediciones.com/autores/prensa-oxidaci%C3%B3n-carlos-barral-%C3%A1lvarez/

Rapsodia Dominical
Chus Neira: órgano hammond
Carlos Barral Álvarez: poesía + recitado
RAPSODIA DOMINICAL (o lunática o sabatina…) es un recital a dúo que maridamos entre el reverendo Chus Neira (periodista, músico, activista cultural) y el predicador de la palabra recién amanecida, y servidor de ustedes (promotor musical, poeta). Proponemos y disponemos entre ambos un encuentro, diálogo, en el que poemas de dolor y de rabia, de amor pleno y de amor incendiado; poemas oscuros, políticos y existenciales; poemas con dedicatoria y para comulgar; poemas recién paridos, o bien, depurados por el tiempo, nos acompañan y sacuden en el trance.
Vénganse, si gusta, de etiqueta, en viaje organizado o naturistas; lo importante es que no nos dejen arder en soledad. Porque si se trata de arder, preferimos hacerlo en comunidad.
Foto: Silveira

Performance Lírica, 24 poemas audiovisuales
Carlos Barral: Concepto, poesía, recitado
Roberto Lorenzo: Visuales & gráfica
Sergio Rodríguez: Música & corpus sonoro
En origen, Performance Lírica fue un cuaderno poético editado allá por 2008 en la colección La Última Canana de Pancho Villa, el cual resultó ser fontana, red seminal.
A instancias de la obra se gestó un proyecto de recital poético que quiso ser interfaz para generar con otros artistas de disciplinas diversas. De este modo, Roberto Lorenzo y Sergio Rodríguez -reputados en sus ámbitos- vinieron a configurar la visualidad y la sonoridad necesarias para la germinación del encuentro que, a la postre, derivó en Performance Lírica, recital trifásico.
Performance Lírica pretende fomentar la reflexión (y el disfrute), y clonar el tempo y la musculatura del verso en acción sonora y visual.
Performance Lírica se ampara en la libertad creativa para construir el armazón de una poética contemporánea; en Performance Lírica el concepto visual y sonoro es el que transpira la propia obra.
A los 21 poemas audiovisuales originales (en buena parte revisitados y modificados), hemos adherido un bloque de 3 poemas que conforman un nuevo círculo autónomo el cual habrá de fraternizar armónicamente (o no) con sus precedentes compañeros. ¿Se comportará el advenedizo como si de una ampliación de memoria se tratase o degenerará en virus?

Cuando la belleza
Cuando la belleza se posó sobre el jarrón desvencijado,
no quisiste creer que hubiera tanta nostalgia en un trozo de barro antiguo.
Recuerda que si acumulas estratos de belleza en tus ojos,
en cualquier instante inesperado saldrán al rescate de tus sueños.
Opinamos
Opinamos personalmente sobre todas las cosas en una asociación semántica que debería inspirarnos una redundancia viscosa. Opinamos personalmente en exceso, y no sólo eso, queremos la razón.
Pensamos que la razón nos asiste cuando, en verdad, desiste de nosotros
Lo esencial
¿Lo esencial es ligero?
¿Tiene el peso de la gravedad o prefiere, quizás, el poliamor?
¿Es alado lo esencial?
¿Goza de color aceituna y porta cara de mamífero?
¿A qué sabe lo esencial?
¿Por qué nos está apuntando con un arma cargada de incertidumbre, lo esencial?

La descarga del calambre
Recogerse para meditar la manera de brotar más fuerte,
de soslayar la miseria
para enfrentarse
y decir no,
para saludar al compañero,
para armar la vida,
para denostar al explotador
y para celebrar el amor.
Sentir la descarga del calambre.
Como hemorragia del mar.
Palabra recién amanecida
Cuando Bolaño galopa a lomos de una vieja motocicleta desconchada
y atraviesa caminos donde el polvo es militancia y un silencio atruena como maldición levemente manchada por graznidos de cuervo
y blasfemia de grajo,
es cuando va mascullando versos cosidos a la carne
que supuran por todas las heridas como brasas que iluminan la intemperie.
Cuando Bolaño arremete contra la facultad de ser miseria, de ser baluarte,
de ser cagada, y testimonia con grandeza de melómano sin una oreja,
es cuando se te desentrañan las más auténticas virtudes
y todo el orbe grita lindas hemorragias en armónica testarudez.
Porque tengo la lengua rajada y toda la boca como piel de serpiente,
y porque he bebido toda la eternidad de un trago,
es por lo que no le recomiendo ni al más puto enemigo toda esta derrota.
No duden cuando vean llegar al poeta:
a pesar de sus cuitas y sus megalomanías porta la palabra más pura,
la palabra recién amanecida.
Humilde homenaje
Las consideraciones sobre los otros son siempre subjetivas, y si además se obtienen sobre algunas personas que alcanzan el éxito y la popularidad, la distorsión (mezcla de envidia y de saturación) aún se hace mayor.
Ha muerto Pau Donés, el cual, desde que hizo pública su enfermedad, fue creciendo a mis ojos como un gran tipo.
Ante la derrota, y ante la victoria, siempre cabe la actitud respetuosa, la generosidad, la altura de miras, la levedad, en fin, cierta grandeza por intrascendente que resulte.
Luego, hay otros que, cada día, se hacen más miserables.
Pero porqué ensuciar este humilde homenaje si de lo que se trata es de quitarse el sombrero ante la dignidad y la sabiduría de este hombre.
Ojalá que la música te acompañe en este viaje.
No apaguen el rescoldo
No apaguen el rescoldo a los sin nada.
Su sombra alcanza, casi, lo innombrable.
No expongan su muro dado a acallar lo que no les corresponde.
Son ellas, y ellos, la misma verdad que cada cual merece.
No digan más nada en su defecto, su defensa se enrama y se arrebola libertaria.
El manifiesto costumbrista






















